El culebrero - Mario Tierra
Creo que esta es la mejor representación que he visto de un culebrero, aquí se los dejo para deleitarlos.
Deseos de duermevela
Ayer mientras enredaba mis dedos en su pelo, besaba su nuca y escuchaba su voz en mi silencio, me veía despertándo junto a ella en este domingo lluvioso. Podía ver sus ojos como se abrían después de un sueño reponedor, sentir sus pies cruzándose con los míos por debajo de las cobijas, podía oler un dulce perfume desgastado por las horas de sueño compartido.
Hoy me despierto solo como de costumbre en este domingo tranquilo. Me hubiera gustado que mis caricias generaran el efecto deseado. Si me lo hubiera pedido abría apagado todas las luces de la ciudad y hubiera mandado a callar a los ruidosos borrachos de la calle.
Intenté seducirla con mis cariños, trate de convencerla sin palabras para que pudiéramos permanecer en ese estado de bienestar todo lo que quedaba de la noche. Quería que mis deseos fueran los suyos sin interrogarnos, evitando construir discursos innecesarios sobre el amor, obviando pretender ser algo que no somos. Simplemente compartir en una noche juntos nuestro desamparo.
Los melloz
Tengo un hermano mellizo que representa mi alter ego. En los últimos años nos hemos distanciado como nunca antes siguiendo cada uno su propio camino -uno mas culebreo que el otro-. Yo adoro a mi hermano y lo admiro muchísimo; tanto su inteligencia, creatividad como buen humor. Algunas veces pienso que yo vivo una vida que el desearía así como yo a veces deseo lo vida que el tiene. No es envidia, es una forma de reconocer a ese amigo de juegos infantil que estimulaba mi imaginación, que hacia mundos de plastilina extraordinarios y con quien practicábamos de igual a igual boxeo y otras artes marciales.
Solo cuando uno empieza a vivir las complicaciones de ser adulto entiende algunas actitudes de los integrantes de la familia. Lo digo porque a veces pienso que debió haber sido un desafío importante que dos jóvenes de 20 años hubieran tenido un par de niños traviesos mientras adelantaban sus estudios de medicina y lidiaban con sus propios conflictos individuales. Si me pongo en sus zapatos pienso que yo en su lugar hubiera sido un desastre. Hoy entiendo muchas de sus actitudes que quizás antes me chocaban mucho.
Por ejemplo, hay cierto tabú en las familias de hablar del tema de las preferencias, un poco por esa idea judeocristiana de que hay que amar a todas las personas por igual. Idea muy bonita pero difícil de poner en
Hoy pienso que esto de las preferencias afectivas no tiene por que ser un problema, es algo que sucede de forma natural y aunque los padres quieran evitarlo expresan sus preferencias de forma inconciente (al final es un problema de time management). Si bien en algún momento de la vida esto puede generar cierta tención por parte de los hermanos, también es cierto que hace de cada uno lo que es.
Esta reflexión psicoanalítica provino de ver este gracioso video:
Lola como mola
Para los amantes de los temas de comunicación, y en especial la prensa escrita, recomiendo visitar a Lola. Ella tiene una mirada bastante fresca del universo mediático Español y en especial de Catalunya.
Metamorfosis
Hoy desperté y descubrí que no era un escarabajo de Kafka ni una teta de Philip Roth. Desperté en un lugar dónde soy un ciudadano de tercera clase y todavía tengo dudas si sea demasiado atrevido decir que soy ciudadano. Mi único derecho es gastar hasta el último céntimo de mi bolsillo para justificar que es rentable para este país contar con un extranjero más dentro de su censo. No sé si estoy dentro de un capullo construido con hilos de esperanzao dentro de un féretro mortuorio
del cual estoy firmando un contrato de hipoteca.

