Mostrando las entradas con la etiqueta Documental. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Documental. Mostrar todas las entradas

Los melloz

Tengo un hermano mellizo que representa mi alter ego. En los últimos años nos hemos distanciado como nunca antes siguiendo cada uno su propio camino -uno mas culebreo que el otro-. Yo adoro a mi hermano y lo admiro muchísimo; tanto su inteligencia, creatividad como buen humor. Algunas veces pienso que yo vivo una vida que el desearía así como yo a veces deseo lo vida que el tiene. No es envidia, es una forma de reconocer a ese amigo de juegos infantil que estimulaba mi imaginación, que hacia mundos de plastilina extraordinarios y con quien practicábamos de igual a igual boxeo y otras artes marciales.

Solo cuando uno empieza a vivir las complicaciones de ser adulto entiende algunas actitudes de los integrantes de la familia. Lo digo porque a veces pienso que debió haber sido un desafío importante que dos jóvenes de 20 años hubieran tenido un par de niños traviesos mientras adelantaban sus estudios de medicina y lidiaban con sus propios conflictos individuales. Si me pongo en sus zapatos pienso que yo en su lugar hubiera sido un desastre. Hoy entiendo muchas de sus actitudes que quizás antes me chocaban mucho.

Por ejemplo, hay cierto tabú en las familias de hablar del tema de las preferencias, un poco por esa idea judeocristiana de que hay que amar a todas las personas por igual. Idea muy bonita pero difícil de poner en la práctica. Es claro que los padres tienen ciertas preferencias hacia sus hijos y vicebersa. Estas preferencias tienen que ver más con las empatáis que se construyen en cada relación que con el amor.

Hoy pienso que esto de las preferencias afectivas no tiene por que ser un problema, es algo que sucede de forma natural y aunque los padres quieran evitarlo expresan sus preferencias de forma inconciente (al final es un problema de time management). Si bien en algún momento de la vida esto puede generar cierta tención por parte de los hermanos, también es cierto que hace de cada uno lo que es.

Esta reflexión psicoanalítica provino de ver este gracioso video:



Los hijos de Benkos

En toda la costa caribe colombiana, los tambores africanos resuenan desde el tiempo de la colonia. Primero hubo la Cumbia y el Bullerengue, ritmos africanos traídos por los esclavos. Después llego el Son, venido de Cuba y que llego a Colombia hacia 1920. El Son se arraigo en la tradición afro-colombiana más profunda: la de los descendientes de los negros cimarrones que se rebelaron contra la esclavitud. En Palenque de San Basilio, pueblo cimarrón fundado en el siglo XVI, el SEXTETO TABALA (que significa "tambores de guerra" en créole afro-colombiano) toca el "Son Palenquero" desde hace mas de 50 años. Pero la historia de Palenque no se detiene: del tronco de la tradición crecen rápidamente las ramas de la modernidad. Hoy, los negros cimarrones de Palenque migran hacia las grandes ciudades vecinas (Cartagena, Barranquilla), buscando un futuro mejor. Es en Cartagena, ciudad colonial que fue uno de los más grandes puertos negreros, que nació la nueva música afro-colombiana: la Champeta, mezcla tórrida de Soukous africano, de ritmos colombianos y de influencias caribeñas (Socca, Calypso y Reggae). Esta historia hace parte de el filme Los hijos de Benkos, una coproducción colombo francesa documental de 52 minutos, que recibió Mención Honorífica en el premio Bartok del Festival "Bilan du Film Ethnographique" en Paris (2001). Dirigida por Lucas Silva, hijo de los documentalistas Martha Rodríguez y Jorge Silva, este documental contó con la participación del Centro Nacional de la Cinematografía cnc (france) -rfo-mezzo- y el Ministerio de Cultura de Colombia. El sonido estuvo a cargo de Cesar Salazar y el montaje fue realizado por Katia Martin y Frederick BERAUD.

Este documental se podrá ver el próximo 19 de abril, a las 4 pm, en las instalaciones del ICANH, como parte del ciclo que viene realizando esta institución.

Surplus


Con el fin de ir creando una lista de películas en mora de ser vistas:

En marzo del 2000, Atmo fue fundada por un puñado de amigos que compartieron años de cinematografía independiente informando desde lugares como Bosnia, Beirut y Africa del Sur. Erik Gandini es uno de ellos. SURPLUS fue dirigida y producida por este director en 2003. Fue rodada en China, EEUU, Cuba, Italia, Hungría, India, Canadá y Suecia. Es una odisea visual y personal acerca de la naturaleza destructiva de la cultura de consumo. Este documental ganó uno de los premios más prestigioso que un documental puede obtener: el Lobo de Plata del 2003 IDFA, (Festival Internacional de Docuental de Ámsterdam).

Powered by Castpost

Esperando a Herzog

Por qué existirá la nefasta tendencia de los distribuidores de películas en Colombia de pensar siempre por el público. Parecería que el argumento fácil de los mercadotecnistas es que "la mayoría de los colombianos preferimos las malas películas". Eso puede ser cierto, pero la culpa la tienen ellos por tenernos acostumbrados a tanto bodrio y estrellita del Oscar.

Fedosy Santaella, de nuestro vecino país de Venezuela nos recomienda la última película de Herzog: Grizzly Man, documental que se llevó un premio especial del jurado en Sundance. A los amantes de este director, se les recomienda viajar a Venezuela, así podrán ver la película, y de paso, apreciar un país donde existe una mayor y variada oferta cultural. También se les pide paciencia; quizás en algún festival de cine europeo en el 2010 llegue la película. Una solución más inmediata puede ser ahorrarse lo del Trasmilenio, caminar hasta la casa y comprar el DVD.