Preocupado por Yaguará

Caserio de tortugas

Extraido del Eltiempo.com, Febrero 25 de 2007
100 toneladas de peces muertos tienen en emergencia sanitaria al embalse de Betania, en el Huila

Aunque aún se desconoce la razón de la muerte de los animales, las autoridades procedieron a incinerar los pescados para evitar intoxicaciones.
La represa está en inmediaciones del municipio de Yaguará, donde varias familias viven de la pesca y el piscicultivo de mojarra roja. Se trata de la despensa de este producto en el departamento del sur del país.
Expertos tratan de establecer si la mortandad se debió a la falta de oxígeno en Betania -que alcanzó uno de sus niveles de capacidad más bajos, debido al verano- o a envenenamiento por emisiones del Nevado del Huila. Hasta el momento no se conoce un balance de las pérdidas materiales.

Estoy preocupado por mis amigos del caserío de Tortugas cerca al municipio de
Yagurá en el Huila. Esta gente vive en una situación de precariedad desde hace
algunos años y seguramente serán los más afectados por lo que esta pasando con
la represa de Betania, pues su único sustento es lo que pueden conseguir a través de la pesca.

Esta probado que cualquier tipo de fenómeno que afecte al Nevado del Huila afectará directamente al embalse, aun hoy los efectos de la avalancha del Río Paez son un problema, pues el embalse perdió 50 años de vida útil debido a la sedimentación. Es frustrante que este tipo de noticias que afectan a tanta gente tengan un mínimo
cubrimiento por parte de los medios de comunicación colombianos. Esto sería
una tragedia medioambiental en otro país del mundo.

Para el despistado que no tenga ni idea dónde queda el embalse de Betania le sugiero que vea este mapa satelital, para que entienda las dimensiones del problema. El embalse de Betania es uno de los más importantes de Colombia, y represa nada más y nada menos que el Río Magdalena.



Puedo perfectamente eliminarte del Messenger,

hacer suprim en tu nombre y sacarte de mi vida,

no contestar tus mensajes de texto,

no abrirte la puerta de la casa,
no pensarte, no desearte,
no buscarte en ningún lugar común y no volver a verte,
andar en bicicleta por las calles donde sé que no pasas,
quitarte de la memoria de mi teléfono,

Omitir los momentos que vivimos juntos,

Ignorar las mentiras tiernas y las verdades dolorosas

Perder tus fotos en un archivo oculto,

olvidar tu cara hasta ser capaz de no reconocerte,
evadirme cuando me pregunten por ti
y hacer como si no hubieras existido nunca.


Pero te amo.

“Perder es cuentón de método”

Pierden los que se hacen preguntas porque cargan con muchos respuestas por resolver. Los que no saben actuar y usar diferentes máscaras en la escena de la modernidad. Los que toman decisiones basadas en sus emociones en un mundo colonizado por tecnócratas y positivistas. Los que creen ciegamente en el amor cuando parece que es algo que paso de moda. Los confiados, los que no desean más reinvenciones, los que esperan, los que duermen, los que sueñan despiertos, los poetas y los que no aparecen en las estadísticas. Pierden los analfabetos, los pobres, las prostitutas, los que no ven televisión y usan Internet, los indocumentados, los inmigrantes, los ciegos, los mudos y los locos. Pierden los que no desean ser súper hombres. Perdemos todos aun cuando no nos damos cuenta que desde que nacimos estamos destinados a perder. También pierden los que creen que no pierden: los adinerados, los sabios, los poderosos, los políticos y los cínicos. Perdemos células cada día, el pelo, la razón, neuronas y dinero. La vida se consume así misma. Por qué nos obstinamos entonces en creer que todo debe perdurar por siempre. Aceptar que perdemos es también aceptar que estamos vivíos.